Para la década de los setenta, pensar en altura y estética iba de la mano con la ostentación del empoderamiento y enriquecimiento petroleroVenezuela comenzaba a planificar su futuro y parte de esa planificación se manifestaba en el desarrollo urbanístico que se vislumbraba al inicio de los cincuenta.

César Urbano Taylor





Para el que define la arquitectura del siglo XX en Venezuela, sabe que está constituida por ese reflejo que expresa la imponencia de su arquitectura y el acercamiento al desarrollo de la nación como la suma de la bonanza petrolera y la inversión de sus gobernantes en función de acelerar nuestra sociedad a una economía global. La demanda era clara: proyectos ambiciosos para ganar terreno internacional.


Es así como las Torres de Parque Central toman protagonismo, pues frente a la urbanización del Silencio con sus Torres, el Círculo de Bellas Artes, el Teresa CarreñoHotel Hilton (hoy día Hotel Alba), Ciudad Universitaria, etc, difuminan ese contraste entre el moderno y la vanguardia. Son tantas las obras ejecutadas alrededor, que la demanda se vuelve eufórica, logrando atinar proyectos y propuestas de van dejando la estela de sueños hacía el desarrollo de nuestro país.

De esta manera nace la idea del proyecto Parque Central, de la mano del ingeniero Enrique Delfino, la obra es propuesta al presidente del Centro Simón Bolívar como un estamento de contemporaneidad en el año 1969, que es cuando se piensa en construir un desarrollo urbanístico que incluya un centro comercial, centro cultural, recreacional y financiero en un mismo lugar, además de la disposición de áreas destinadas a la vivienda. Lo que el proyecto pasa de micro a macro en todos los lados que se puede destacar el trabajo de Parque Central.

Los edificios residenciales contarán con 317 apartamentos, teniendo una altura de 127 metros y 44 pisos. La obra culmina para 1972 en simultáneo con la continuación de las Torres que posteriormente serían inauguradas por separado; la Torre Oeste en 1979 y la Torre Este en 1983. Alcanzando una altura de 225 metros, las Torres de Parque Central se convierten en uno de los rascacielos más importantes de toda Latinoamérica, después de la Gran Torre de Santiago.

César Urbano Taylor
Entre las reestructuraciones, infraestructura aleccionada por el incendio del 2004 y afectaciones del pasar del tiempo, las Torres de Parque Central siguen manteniendo su presencia magnificadora y su constante recordatorio de que alguna vez soñamos y aún podemos recuperar la gloria que una vez las hizo concebir.

Por César Urbano Taylor

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