Sobrevolando Miami distingo una ciudad absolutamente plana que define con claridad sus espacios urbanos: industria, finanzas, viviendas para todos los gustos, recreación, playa, naturaleza en sus parques y reservorios; canales de navegación, vialidad, circulación inter e intra urbano y sobretodo la reinvención de áreas que, como el Downtown y Wynwood, despiertan de su letargo resurgiendo como las zonas de moda, innovación y creatividad para las generaciones actuales; pues conjugan el estilo nostálgico de otras épocas, con las tendencias que están redefiniendo a la Florida.

Sin duda alguna es una de las ciudades que actualmente experimenta mayores cambios en el Mundo. El aumento demográfico rebosante en juventud y diversidad multicultural; el mar, el clima, su importante y merecida posición en las finanzas internacionales aunado al atractivo de sus bondades, han generado un sky line que compite con los mas importantes del orbe, con el valor agregado de una ubicación geográfica de arribo directo.

La elegancia histórica de Coral Gables, la neoyorquina modernidad de Brickell con la intensidad de su Bahía; la magia de Key Byscaine; los recuerdos de Ocean Drive, que nos pasean por las nuevas añoranzas evocadas en la longitudinal Collins Av; donde podemos transportarnos a las famosas memorias del Fountainblue, mientras vemos a Fendi, Versace, Armani, Ritz Carlton, Porsche y tantas otras casas mundiales, edificar sueños a magnas escalas y estándares que hasta hace poco estaban reservados sólo para la ciencia ficción.

Grupos como Turnberry y Jade diseñan y venden maravillas arquitectónicas del siglo XXI. Impresionantes obras multifamiliares que nos hacen añorar, así sea por pocas horas, el privilegio de experimentar la nueva fórmula en que la Modernidad traduce a lo cotidiano.

Como se recorren museos de arte contemporáneo alrededor del mundo; deberíamos conocer éstas, en muchos casos, genialidades arquitectónicas, planteadas por dedicados inventores que dan testimonio de lo que se puede lograr con ánimo, creatividad, talento, deseos y esfuerzo.

La utopía, en lo arquitectónico, se está definiendo. La comodidad, la luz, el respeto por lo natural y el ahorro energético; el análisis de cada necesidad humana por edad, sexo, cultura, gustos y dinámica de vida; el aprovechamiento del espacio, la transparencia y el afán de que la Arquitectura sea tan perfecta como para resolver su propia hipótesis, al extremo de hacerse invisible como concepto técnico y material; transformándose en el núcleo original que le dio sentido; respondiendo a las necesidades del Hombre de formas tan naturales, como el acto mismo de respirar.

De vuelta a nuestras incomprensibles realidades, vemos el inmenso verdor e imponencia de El Ávila como límite al crecimiento desordenado de nuestra ciudad capital. Su contundencia expresa que jamás ninguna creación humana podrá siquiera acercarse a la magnanimidad del arquitecto del todo.

Caracas es una mezcla de ansiedades negadas a reconciliarse. Distintas perspectivas sociales, económicas, políticas y presupuestarias de lo que debería ser una ciudad, con evidentes intenciones de uniformidad, estructura y planes; subyugados por las aplastantes contrariedades constructivas que nos rodean.

Transitar por la Autopista Caracas-La Guaira nos hace pensar en lo hermoso que sería sin ninguna obra alrededor, solo lo natural y la vía misma. Plaza Venezuela, la Ciudad Universitaria, el Jardín Botánico, Parque Central, los edificios circundantes, Las Mercedes, Sabana Grande, Altamira y en general una extensión de construcciones obligadas a coexistir sin un sistema que las organice, planificando la expansión urbana en armonía, en términos verdaderamente sostenibles en el largo plazo.

Sumado a ello, infinitos cinturones de construcciones populares que albergan la mayor densidad del planeta por metro cuadrado; retando cualquier lógica de ingeniería. Y sin embargo, aunque víctima de la inmediatez e improvisación, la ciudad es hermosa… Todos la extrañamos tarde o temprano…

Desde cualquier lugar del extranjero evocamos su caos, ennoblecido por la suavidad de su clima, el verdor de El Ávila y los colores de su cielo. Caracas hace el perenne esfuerzo por brindar a sus habitantes un lugar agradable para vivir…

Aunque seamos duros evaluándola, siempre la preferiremos a cualquier otra ciudad; pues no obstante su involuntaria hostilidad, la buscamos en donde sea que estemos, anhelando un poco de ella cuando, cansados de la finitud de la engañosa novedad, la perfección se torna agobiante induciéndonos a reconocer sus innegables características positivas.

Caracas es el reflejo de la sociedad venezolana. La búsqueda del equilibrio, el deseo viviente y creciente de hermanarnos en el orden; las buenas intenciones y obras sorprendentes realizadas por personas honestas, preparadas y de compromiso que nos han impulsado y en algún momento nos convirtieron en el destino y admiración de millones; subsistiendo inclusive a los desconcertantes ensayos de incoherencia que, también por momentos, rasgaron profundamente la voluntad de ésta valerosa ciudad por sobrevivir a la barbarie.

Cualquiera sea la elección del lector; no dejen de construir, así sea en su mente, la Caracas que quisiéramos tener… Sorprendentes cosas podrían suceder cuando admirando otros confines, anhelemos y realicemos el entorno urbano para caminar y vivir con seguridad y plenitud. Alguna vez existió y sigue allí, no hay que irse lejos a buscarla; sólo debemos hacer el titánico esfuerzo por rescatarla y pedir prestada de Miami y muchas otras ciudades, ideas para reinsertarla en la Modernidad.

César García Urbano Taylor
Abogado. Universidad Católica Andrés Bello (1999). Corredor Certificado por la Cámara Inmobiliaria de Venezuela (2000-2001). Especialización en Derecho Corporativo. Universidad Metropolitana (2007). Diplomado en Historia de Venezuela, UNIMET (2009). Diplomado en Estudios Latinoamericanos, UNIMET (2010). Diplomado en Dirección de Empresas Constructoras e Inmobiliarias UCAB (2009-2010). Maestría en Gerencia, Dirección y Gestión de Empresas Constructoras e Inmobiliarias. Universidad Politécnica de Madrid. Mención Sobresaliente (2009-2010).
cesarsgu@gmail.com

Fotografías: tomadas de google.com

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